Productos light, ¿confiamos en ellos?

June 24, 2012
Por dramarcelasandoval

Llegas al super y te muestran una variada oferta de productos que nomás con ver el cuerpazo de la modelo que aparece en la portada del producto, piensas “así voy a quedar si como esto”. A lo mejor no lo piensas tal cual pero alguna parte de tu cerebro, tal vez inconscientemente, lo capte y lo siguiente que haces es estar en la caja pagándolo. Un acierto para el proveedor pero, ¿será un acierto para mi como consumidor?

Lo cierto es que cada país tiene su legislación (digamos, sus reglitas) para poderle poner a un producto leyendas como “light”, “sin azúcar”, “con bajo contenido de grasas”, “sin sodio”, etc., etc. Esas leyendas te las sabes de memoria, las ves en todos los productos y ya con ver eso hasta podríamos pensar en saltarnos el obligado paso de LEER LA E-TI-QUE-TA NU-TRI-CIO-NAL. Sí, es obligatorio leerla si quieres cuidar tu salud.

Pues mira, te paso la experiencia de España (país considerado en el top ten de los mejores sistemas de salud en el mundo, México está más abajo que ese “ten”). España dice que para que un producto sea considerado como light se debe “ofrecer un 30% menos calorías que su equivalente convencional e incluir en su etiquetado la información nutricional de ambos productos (del Light y del no Light) para que el consumidor pueda valorar si le compensa adquirir el reducido de calorías.” ¿Has visto ese comparativo en México? Quédate con la respuesta.

En este país que comentamos, dícese que más de la tercera parte de los alimentos tipo light que están en el super, no pueden ser considerados como tales porque la reducción del aporte calórico no alcanza el 30% que marca la norma (súmale que son mucho más caros).

Por otro lado, ¿te ha pasado que al saber que es un producto light, consumes el doble? A mi sí. Me acuerdo hace muchos años cuando no sabía sobre nutrición, compré un aderezo Ranch light para mi ensalada. En dos días me acabé el bote entero… al cabo era “light”. ¿Te ha pasado con la cerveza? Quédate con la respuesta.

El autor de un gran libro de nutrición dice que mensajes como “diet” o “sin azúcar añadido” pueden ser muy benéficos para personas con diabetes con triglicéridos altos PERO NO para personas que buscan bajar de peso o mantenerse saludables. Lo que sí menciona como recomendable son los productos lácteos que sustituyen la leche entera por descremada, sobre todo si el fabricante añade las vitaminas liposolubles que se han perdido en el proceso.

Te recomiendo que cheques la etiqueta nutricional y veas si alguno de los endulzantes artificiales en el producto es manitol, sorbitol o xilitol. Si se abusa de ellos pudieran producir diarrea (acuérdate que la dosis hace el veneno).

¿Refrescos light? Tienen un alto contenido de fósforo que puede desestabilizar la relación calcio-fósforo, aumentando la eliminación de calcio por la orina y favoreciendo a la osteoporosis (cuidado muchachas con menopausia).

Entonces, ¿confiamos o no confiamos? Vete con cuidado. Lee las etiquetas. Haz uso RACIONAL de este tipo de productos. Opta mejor por todo aquello que se puede arrancar de los árboles (fruta fresca en vez de mermelada, por ejemplo). Ten una dieta equilibrada. Acompaña tu estado óptimo de salud con ejercicio físico.

HEALTHY IS THE NEW HAPPY.

 

 

4 Comentarios

  1. |

    buen dia acabo de enterarme de tu web y la verdad es que me parece genial no sabia de mas personas interesadas en estos temas, aqui tienes un nuevo lector que seguira visitandote a diario.

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