El aceite de pescado y los suplementos de omega 3

September 9, 2011
Por dramarcelasandoval

 

La historia comienza con ciertos estudios, realizados y publicados hace más de 30 años, en donde encontraron que los esquimales de Groenlandia, que comen mucho pescado y relacionados, tenían una tasa muy baja de enfermedades cardiovasculares. La duda científica para los investigadores fue simplemente responder: ¿POR QUÉ?

Posterior a estas publicaciones, se realizaron estudios en animales para ver la relación entre ambos factores: consumo de seafood y enfermedades del corazón. La conclusión fue que la grasa en el aceite de pescado contenía (contiene) nutrientes muy saludables: los omega 3. Estos son moléculas complejas de grasa buena para nosotros y que tal vez los has escuchado en comerciales con sus respectivos nombres o “siglas”: eicosapentanoico-EPA, docosahexaenoico-DHA y docosapentaenoico-DPA.

¿Beneficios? Muchísimos. Te mejoran tu perfil de lípidos (triglicéridos, colesterol bueno, colesterol malo), ayudan en los procesos inflamatorios, la remodelación del hueso, la función renal, la transmisión nerviosa, etc., etc. La ingesta de pescado, que contiene los omega 3, constituye una recomendación básica para alcanzar el adecuado equilibrio nutricional, según una de las grandes biblias de la nutrición. Sin embargo, UpToDate nos dice que hay evidencia limitada que demuestre que a largo plazo el consumo de aceite de pescado puede reducir el riesgo de ateroesclerosis (grasa en los vasos sanguíneos con riesgo de tapártelos) y eventos cardiovasculares. Esos son los datos científicos.

Y después de esta explicación, seguramente tu pregunta es si será necesario o no tomarte un suplemento para aumentar todos los beneficios y ser aún MÁS saludable (por supuesto ya empezaste la dieta, ya haces ejercicio y solo quieres incrementar tu nivel de “healthiness”). Para tomar este tipo de decisión o bien, evaluar la decisión que alguien más tomó por ti (por ejemplo tu médico o el profesionista que te asesora nutricionalmente y que te dijo que tomaras omega 3 de venta en casi todas las farmacias y supermecardos), primero tienes que informarte.

La sugerencia es que NO LOS TOMES. Mientras comas saludablemente, no hay de qué preocuparse. La recomendación es incluir MÍNIMO una a dos raciones por semana de pescado graso para llegar a la ingesta de 250 mg al día de EPA + DHA (por ejemplo: 85 g de salmón al día ya te dan todo el nutriente necesario). Si eres una persona con enfermedad coronaria o en alto riesgo de adquirirla, por favor no esperes más a hacer esta modificación en tu dieta. Única y exclusivamente cuando no se cumple este criterio, se puede recomendar la ingesta de un suplemento diario de aceite de pescado (llámese cápsulas de omega 3). OJO: ante cualquier tipo de suplementación se requiere un control adecuado y un correcto asesoramiento médico, farmacéutico o nutricional.

Por favor siempre ten en mente la máxima de la toxicología: “dosis sola facit venenum”, o sea, la dosis hace el veneno. Tal vez pienses que entre más omega 3, más saludable serás y esto no siempre será correcto. Todo tiene un balance, una “dosis adecuada” para nuestro organismo. Cuando vamos más allá de dicha dosis, es lo mismo que estar ingiriendo un veneno para nuestro cuerpo. ¿De qué manera el omega 3 puede ser veneno? La sobredosis pudiera provocar hemorragias y otros efectos, hasta el momento teóricos, de interacción con medicamentos. Por otro lado, te recomiendo preguntarle a la gente que ya ha tomado estos suplementos, qué molestias tuvieron (repetir olor a pescado todo el día, etc.).

Moraleja: come pescado y no te automediques, la dosis hace el veneno.

¡A trabajar en tu salud! Menos suplementos, más alimentos.

¡Buen día!

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