Con un susto me da diabetes

“Si sigo comiendo dulces me va a dar la diabetes” ¿Te suena familiar? Eso y lo del susto son frases muy populares. Si te quieres quitar de dudas, mejor lee esto y ya me dirás si sí es por un susto o por los dulces.

Para empezar, esta diabetes tiene apellido y es “mellitus” por su origen latin de significado “endulzado con miel”. Es decir, que tienes el azúcar alta en tu sangre, MÁS alta de lo que necesitas.

Cuando comemos, lo que sea, obtenemos energía, ¿correcto? Comemos carbohidratos, proteínas y grasas que se rompen en partículas más pequeñas (digestión) para poder entrar a nuestras células y convertirlas en energía y/o algo útil para nosotros (asimilación). Una de esas partículas más pequeñas es la glucosa, comúnmente llamada “azúcar”. Ten en mente que la glucosa = tu energía, por lo tanto, siempre está variando en situaciones normales:

– Si haces ejercicio, la glucosa baja: tu energía disminuyó,

– Si comes, la glucosa sube: tu energía aumentó.

Cuanto todo en tu cuerpo funciona perfecto, una hormona que se llama glucagon permite que NUNCA baje tu glucosa de más y, una hormona que se llama insulina permite que NUNCA suba tu glucosa de más. Esta última, ayuda a que la glucosa entre a tus células para convertirse en energía. Siempre estamos en búsqueda de un balance constante, alerta a las situaciones de cada día como la ingesta de alimentos o la actividad física. Comemos, digerimos los alimentos y los convertimos en energía… así de simple. La insulina y el glucagon hace una orquesta en tu cuerpo para evitar que te sientas mal por una hipoglucemia (glucosa baja) o una hiperglucemia (glucosa alta).

¿Y dónde está aquí la diabetes? Del lado de las hiperglucemias. Veámos:

Existen diferentes tipos de diabetes pero los que nos deben de preocupar más son básicamente 2:

– Diabetes Mellitus tipo 1: las personas con esta enfermedad producen poquita o casi nada de insulina. ¡Imagínate! Comes, digieres, sacas glucosas a la sangre para viajar hasta donde se ocupe energía, PERO, no hay insulina que diga “¡Ándale!, en esta célula serás buena para liberar energía”. La glucosa “extra” en sangre empieza a dañar por completo todos los órganos y sistemas. ¿Por qué? Una reacción del sistema de defensa del cuerpo empieza a atacar las células que producen la insulina (y todavía no sabemos completamente el por qué). Estos pacientes necesitan inyectarse insulina para poder sobrevivir TODO EL TIEMPO.

– Diabetes Mellitus tipo 2: por lo menos el 90% de los pacientes con diabetes tiene la tipo 2. Esta es de la que nos cuidamos en el sobrepeso y la obesidad. Se diagnostica generalmente en la edad adulta, sin embargo, es importante que sepas que últimamente vemos diagnósticos a edades más tempranas porque ahora son más los niños y adolescentes con sobrepeso y obesidad. Se caracteriza por la resistencia a la insulina y una relativa deficiencia de insulina (sí tienes insulina pero no te funciona muy bien y tus células tampoco la quieren aceptar). A final de cuentas, el exceso de glucosa en sangre también te daña como en la tipo 1.

Entonces, ¿fue por un susto? ¿por comer mucha azúcar? Le voy más a lo segundo. Comer en exceso calorías huecas resulta en sobrepeso y obesidad lo que se convierte en factores de riesgo para la diabetes mellitus. ¿Prevención? Comer saludablemente y activarse físicamente.

¡VAMOS! Es por ti y para ti. Que no te manejen las enfermedades, manéjalas a ellas y deséchalas: ESTÁ EN TUS DECISIONES DE CADA TIEMPO DE COMIDA.

¿Quieres intentarlo? Dale la bienvenida a tu nueva vida saludable. DI NO A LA DIABETES.

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